¡VACIÁ TUS MANOS, PARA RECIBIR MÁS!

Muchos crecimos aprendiendo que es mejor dar, que recibir.. Otros, crecieron aprendiendo a dar, esperando recibir.. Otros, crecieron aprendiendo a recibir, sin dar nada a cambio..

 

Sea como sea que hayas crecido, dejame contarte algo. SIEMPRE es MEJOR DAR que recibir. Inevitablemente, cuando damos, más allá de no hacerlo esperando algo, vamos a recibir. El problema aparece cuando esperamos recibir, sin dar. ¿No te das cuenta de que tenés las manos ocupadas? Tenés muchas cosas que dar, y no podés recibir, ¡porque tus manos están ocupadas con esas cosas que nunca fuiste capaz de dar!. Tenés todo ahí en tus manos, pero te da miedo darlo. ¿Y si quedás vacío/a? ¿Y si nadie lo quiere, y queda tirado por ahí? ¿Y si no lo saben valorar? ¿Y si me quedo sin nada? ¿Y si nadie me devuelve lo que doy? ¡BASTA! Pensar en eso es lo que te está dejando sin nada. Pensar en eso es lo que te deja vacío. Tenés tantas cosas en tus manos, que nunca te animaste a dar a los demás, que vos mismo/a te privás constantemente de recibir. ¿Con qué vas a agarrar lo que te quieren dar? ¡TENÉS LAS MANOS OCUPADAS! No tenés lugar para poner todo lo que Dios tiene para darte, porque no estás dispuesto/a a vaciarte, para que Él vuelva a llenarte. Si querés que te llene, primero VACIATE. Da, sin esperar nada a cambio. Da, con corazón alegre. Da, sin añorar lo que das. Da, disfrutando de hacerlo. Da, sabiendo que tu recompensa viene de Dios. Simplemente, DA.

No te estoy hablando de menospreciarte a vos mismo, y dar, al punto de que te pisoteen, y te pasen por encima. ¡NO!

Te estoy hablando de dar lo que Dios te dio para que des.

Te estoy hablando de que des aquello que sólo vos podés dar, porque es lo que te hace especial.

Te estoy hablando de que des con amor, sin interés alguno.

Te estoy hablando de que des, sin temor a quedarte vacío/a, porque es Dios quien te vuelve a llenar.

Te estoy hablando de que des, sin necesidad de agradar a la gente, sino a tu Papá.

Te estoy hablando de que des, para poder recibir lo que Dios tiene para darte.

 

¡VACIÁ TUS MANOS, PARA RECIBIR MÁS!

Hay tanto, pero TANTO que Dios tiene para darte.. Pero, si no te animás a explotar eso que Él te dio, para que des a los demás.. Y seguís lleno de lo mismo, porque nunca lo diste, se echa a perder. Resultamos ser como tanques de agua.. Agua que si no cambiamos, termina siendo agua estancada.. Y ya no sirve más..

 

Renová el agua de tu tanque.. Para que sea potable, pura, limpia, llena de minerales, que hacen bien al que la bebe. Vaciá tu tanque constantemente, para que Dios pueda volver a llenarlo..

Echar agua limpia, junto a agua estancada, es echarla a perder.. Se contamina lo que estaba limpio y puro.. Dios no quiere echar a perder de agua de sus manantiales..

Vaciate, vos sabés qué es lo que tenés que dar..

Y dejalo que Él te llene, una y otra vez.. Una y otra vez..

En la medida que vos dejes espacio para cosas nuevas en tu vida, es la medida en que Dios te las va a dar. Necesita espacio, ¿se lo das?

Abigail Muñoz

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