Separados no podemos

yo soy la vid devocionalHay una especie de planta ornamental que se le conoce comunmente como Manto y dentro de esta especie una variedad que cuando más alta y frondosa está la planta, se parten las ramas más altas una a una, y caen al suelo donde, sin separarse del tallo, vuelven a resurgir como el ave Fénix y hasta le salen nuevas raíces. ¡Impresionante!
No sabíamos que se partían las ramas por si solas. Mientras tuvimos esta planta en nuestro jardín la cuidamos mucho, y cuando se quebró solita la primera rama nos preocupamos…
La Biblia dice en Juan 15:5 “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer”.
“Separados de mí nada podéis hacer”. ¡Qué gran enseñanza nuestro Maestro nos dejó! Somos sus pámpanos, y Él es nuestro tronco. Podremos llegar muy alto, muy alto. Pero cuidado, porque… a veces cuánto más alto estamos nos sentimos inalcanzables. Pero si somos cortados por orgullo, por no hacer lo que debíamos, por vanagloria… Nos daremos cuenta que no éramos tan altos sin el tronco fuerte que nos sostenía.
Cuando nos dimos cuenta aquella rama de nuestra especie de Manto, que se había partido,  resurgió. Los rayos del sol lo hicieron fuerte y se elevó otra vez  prendido al tronco por una pequeña fibra del tallo.

Pensamiento: De tal rama tal tronco. ¿Eres igual al tronco?

Oración: Amado Padre Celestial, que yo pueda siempre transmitir tu gloria a través de mi ser. Que en cada tropiezo o caída, enfocado en ti pueda resurgir y ser como quieres que yo sea. En el nombre de Jesús. Amén.

 

Ronelx Aguilar Villavicencio.
Director del Dpto de Ministerios.
APEN-Cuba.

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