Hoy quiero hacerte una pregunta… ¿Quién sos?

‘Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.’ Juan 1.12

Me voy a tomar el atrevimiento de contestar esa pregunta… Tu identidad va más allá de lo que diga tu D.N.I, tu identidad tiene que ver con lo que Dios dice que sos. Y Él dice que sos Su hijo, sólo por haberlo recibido, y por creer en Él. No hay nada más importante que eso, saber que sos Su hijo. Porque si no lo olvidas, no hay forma de que Satanás te pueda acusar. Siempre que vos tengas presente cuál es tu identidad en Dios, no hay mentira de él que te pueda derribar. No hay forma de que sus acusaciones te puedan tirar. Ante sus mentiras, siempre habrá una verdad que te sustente. Una verdad que va más allá de todo, que es superior a cualquier cosa. Y es la verdad que te da el título de hijo, que te recuerda que TE AMA con amor eterno, que te dice al oído ‘NADA de lo que puedas hacer hará que te ame menos’. Una verdad que supera toda culpa cuando nos dejamos abrazar por ese amor inmensurable.

También dice que sos hecho a imagen y semejanza de Él.

‘Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios los creó; varón y hembra los creó.’ Génesis 1.27

Tenés que saberlo… ¡Sos hermoso! Si sos imagen suya, si sos semejante a Él… Imposible que no seas hermoso, sos Su reflejo. No hay chance. No hay chance de que Dios no te haya diseñado bien, Él diseñó cada detalle de tu vida. ¿Sería posible que Dios haga chatarra? De ninguna manera. ¿Sería posible que el Dios perfecto haga algo que no esté cargado de Su perfección? Si somos semejantes a Él, ¿cómo no vernos y sonreír con lo que estamos viendo?

‘Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.’ Efesios 2.10

Sos hechura suya, formado por Sus manos, planeado por Él, nacido por Su Gracia, no por voluntad de hombres. Naciste con propósito, tenés una razón de ser. Tenés un porqué, fuiste hecho para las buenas obras, cosas hermosas preparadas de antemano por Él, para que vos puedas hacerlas.

‘Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.’ Romanos 8.37

¡Sos más que vencedor en Él! Eso quiere decir que no hay NADA que te pueda vencer si estás con Él. Eso quiere decir que no hay cosa que no logres vencer con ayuda de Él. No existen los límites. ¡Nuestro límite es el cielo! Podemos alcanzar lo que sea si Él va con nosotros, podemos ganar cualquier batalla si Él nos acompaña y nos dirige…

Y vos, ¿te vas a animar a mantenerte firme?

Abigail Muñoz

Quizás Te Interese:

salud ad

Comenta

Responde

CommentLuv badge