El Ahorro

El Ahorro

“Sé diligente en conocer el estado de tus ovejas y mira con cuidado por tus rebaños, porque las riquezas no duran para siempre;
¿y será la corona para perpetuas generaciones?”.
Proverbios 27.23-24

Uno debe ser diligente a la hora de utilizar el dinero y una de las formas de hacerlo es desarrollando el hábito del ahorro, como enseña la Biblia con la hormiga que guarda en el verano para cuando llega el invierno.

Para poder ahorrar, y así saber aprovechar los buenos momentos, necesitamos seguir los siguientes pasos:

  1. Contemplarlo dentro del presupuesto: Incorporar el ahorro dentro del presupuesto como un ítem más, nunca esperar para ahorrar a que nos sobre, sino establecerlo de antemano como una prioridad.
  2. Hacer del ahorro un ejercicio: Debemos ser perseverantes, desarrollar constancia y disciplina, este debe ser voluntario, sin tener que estar obligado a pagar cuotas, sino haciéndolo de motu proprio.
  3. Saber aprovechar ingresos extraordinarios: Hay gente que ganó mucho y sin embargo hoy no tiene nada, para que esto no suceda también se debe aprovechar para ahorrar el aguinaldo, una indemnización, premios y otros ingresos especiales, además de ahorrar obviamente de los ingresos regulares.
  4. El orden correcto a establecer: primero el diezmo, segundo el ahorro, tercero vivir con lo que queda. Primero honrás a Dios, segundo honrás tu futuro, tercero honrás tu estándar de vida.

 Veremos que el ahorro:

  1. Estimula nuestro trabajo: Cuando uno ahorra pareciera que el sacrificio de trabajar tiene mejor recompensa, ya que el hecho de contar con fondos nos inspira a tener proyectos para el futuro.
  2. Nos permite crecer económicamente: Lo que determina el crecimiento económico de una persona no es cuánto gana sino cuánto ahorra, alguien que gana bien pero no ahorra no crece económicamente.
  3. Trae mayor estabilidad: En la actualidad, frente a una situación de pérdida de ingresos o a un proyecto para ser concretado. En la vejez, para disponer de lo necesario a la hora de jubilarte o retirarte.
  4. Nos posibilita concretar el prestar y el no tomar prestado: La única forma de prestar y no tomar prestado de forma genuina es teniendo ahorrado.
  5. Posibilita la multiplicación: La Biblia enseña que aunque tu principio haya sido pequeño, tu postrer estado será muy grande, pero si no hay principio, no habrá postrer estado. El Señor multiplica los panes y los peces, siempre y cuando haya panes y peces para ser multiplicados.

Te animo en este tiempo a que desarrolles el hábito del ahorro en tu vida, y que también se lo impartas a tus hijos, ya que el mismo es la base de la fortuna, y necesario para el crecimiento económico.

Yo bendigo tu vida para que puedas ahorrar y quebrar el hábito de gastar todo lo que ingresa, disponiendo de recursos para que Dios pueda multiplicarlos de forma milagrosa y extraordinaria en tu vida y tu familia.

 

Pastor Daniel Gonzalez

 

 

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