Como la palmera

Salmo 92 ” Incluso en la vejez aún producirán fruto, seguirán verdes y llenos de vitalidad.

la palmeraEn el salmo 92, el salmista comienza con una recomendación: “Es bueno dar gracias al Señor”  ¿Bueno para qué? Bueno para ti y para mí. Le hace muy bien a nuestra alma apartarse de los pensamientos de ansiedad y llenar nuestros días con alabanza; le hace muy bien poder comenzar nuestro día con cantos de acción de gracias, porque Él nos hace felices. Nos saca de la oscuridad y sustituye nuestra tristeza con canciones alegres en las “obras de sus manos” (v.4). ¿Y qué clase de obra es esa? ¡La obra que está haciendo en nosotros!

Aquí está una de mis más preciadas metáforas: “El justo florecerá como la palma, crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa del SEÑOR, florecerán en los atrios de nuestro Dios. Aun en la vejez darán fruto; estarán vigorosos y muy verdes”(Vs: 12-14).

Las palmeras son símbolos de la belleza imponente y los cedros, de la fuerza inquebrantable. Estas son las características de aquellos que han sido “plantados en la casa del Señor” (v13). Sus raíces van hacia abajo en la tierra de ese amor de Dios que nunca se apaga.

Nunca dejarás de ser útil para Dios. Continúa en la Palabra de Dios, arraigado y cimentado en Cristo, bebiendo de su amor y fidelidad. Entonces, sin importar tu edad, darás Sus frutos y serás “fresco y floreciente”.

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3 Comentarios

  • Reply Carlos Oscar Celebertti Gómez 8 mayo, 2012 at 14:41

    Aunque la Palabra de Dios no nos dá instrucciones específicas sobre muchas de nuestras decisiones diarias, sí nos asegura que el Señor nos guiará en nuestras vidas personales. “Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre tí fijaré mis ojos. (Salmo 32:8) “Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas. (Proverbios 3:5-6) “Entonces tus oídos oirán a tus espaldas Palabra que diga: Éste es el camino, andad por él; y no echéis a la mano derecha, ni tampoco torzáis a la mano izquierda. (Isaías 30:21) George Müeller escribió: No recuerdo que en mi vida cristiana jamás me haya sucedido que al buscar sincera y pacientemente comprender la voluntad de Dios por medio de la enseñanza del Espíritu, a travéz de su Palabra, no haya sido dirigido con claridad y exactitud. Pero si la honestidad del corazón y la rectitud delante de Dios no estaban presentes o si no esperaba pacientemente que Dios me diera una instrucción, o si prefería el consejo de mis amigos a la instrucción del Dios vivo, cometía grandes errores.

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